Sátira contra el régimen. Comida pa' la gente. Y una voz pa' los millones que tuvimos que agarrar maleta. Bienvenido, pana — esto es la resistencia con plumas.
Soy venezolano, soy luchador y soy cómico por necesidad. Si no me río de los que mandan, me los lloro — y eso sí no.
Empecé haciendo sátira en TikTok contra los que tienen al país de rodillas. Lo que era una broma se volvió un movimiento: hoy somos miles de chamos burlándonos del poder, alimentando a los nuestros y abrazando a los que tuvieron que agarrar maleta.
La oreja del pollo no existe — eso dicen. Pero la mía sí escucha: escucha al que aguanta hambre, al que cruzó el Darién, al que monta arepera en Lima, en Madrid, en Bogotá, en Miami. Y yo, por ellos, canto.
Cada peso que entra por la tienda, cada bolívar que se dona, cada vista que sumamos en TikTok — se convierte en comida caliente para venezolanos en la calle. No es caridad, mi pana. Es dignidad. Es lo que el gobierno no hace.
Platos servidos
contados desde la cocina del movimiento
Comunidades visitadas
por nuestros contributors
Transparencia
cuentas públicas cada mes
Más de 8 millones de venezolanos nos fuimos. No por moda, no por gusto — porque tocó. La Oreja de Pollo está armando una red de paisanos desde Bogotá hasta Madrid, pa' que el que llegue no llegue solo.
Cada pieza viste la causa. Lo que pagas se va directo a la cocina del movimiento.
Tú escoges cómo. Pero algo escoges. Porque quedarse callao' ya no es opción, chamo.
Una franela, una taza, un sticker. Te ves arrecho y financias platos calientes.
Ir a la tiendaDesde un dólar. Cada centavo entra a la cocina. Cuentas claras y públicas cada mes.
Seguinos donde pasa la vaina — videos diarios en TikTok y carrousels en Instagram.